La Iglesia está viva

Cuando estuve en la beatificación de D. Álvaro el pasado septiembre me percaté del espíritu universal de una institución. Fue bonito comprobar que fuera el país que fuera, en cualquiera de los cinco continentes, las personas vivían el mismo espíritu sin importar las costumbres, las tradiciones y la vestimenta de donde estuvieran. Esa fue mi primera experiencia…