Pido cambio

cambiar.
(Del[1] galolat.[2] cambiāre).
1. tr. Dejar una cosa o situación para tomar otra. U. t. c. intr. y c. prnl. Cambiar de nombre, lugar, destino, oficio, vestido, opinión, gusto, costumbre.
2. tr. Convertir o mudar algo en otra cosa, frecuentemente su contraria. Cambiar la pena en gozo, el odio en amor, la risa en llanto. U. t. c. prnl.
8. intr. Modificarse la apariencia, condición o comportamiento. Ha cambiado el viento. Ha cambiado el tiempo.
12. intr. Mar. virar (‖ cambiar de rumbo).

Lleva mucho tiempo en nuestro diccionario, se utiliza en múltiples ocasiones y todavía no nos hemos acostumbrado a ella. La palabra cambiar nos da miedo. Su significado es más cautivador que cualquier película de ficción. Acostumbrarse al cambio para nada es tarea fácil pero no imposible. Además, los cambios, dicen, son siempre a mejor. Lo que no hay que olvidar es que la palabra cambiar conlleva otra a su lado, la palabra tiempo. No hay cambio sin tiempo por medio.

Y hablando de tiempo, un cambio a tiempo siempre es bienvenido. Adivinar consecuencias o acontecimientos futuros es un arte que muy pocos tienen en la vida. Por eso, dejarse aconsejar siempre ha sido de gran ayuda.

Se puede hablar de muchas situaciones y sucesos pero no voy a poner un ejemplo de ello. Sencillamente hablo de cambiar que es salir de la comodidad, en múltiples casos, de lo asentado o aprendido tiempo atrás, para lanzarse a nuevos retos profesionales o personales. Es dar un paso hacia adelante siempre sumando en la propia vida.

Resulta arriesgado cambiar porque aquello por lo que cambiamos una cosa por otra, no es conocida pero no por ello mala o contraproducente para uno mismo. Asumir los cambios forma parte de la vida de toda persona. Cómo se asuman depende de cada uno, lo mejor es asumirlos con entereza. Siempre, cada día, es tiempo de cambio.

Hay un sinfín de cambios, estamos rodeados de ellos cada día, durante un mes y otro, todo un año… Sin ir más lejos, hace pocos días cambiamos la hora, quizás alguno ha cambiado las pilas del mando de su televisor o se ha cambiado de compañía de móvil porque no estaba satisfecho. Y hay otros que cambian de contrato o de domicilio sin disponer de tiempo para asumirlo. Cada día hay tiempo para un cambio de cara, de humor o de ropa. También por circunstancias ajenas o por voluntad o torpeza propia, tenemos que cambiar de tren, de estación o de horario laboral. A muchos les toca cambiar de trabajo, de colegio, clase o de universidad a lo largo de su vida laboral y académica. El tiempo también hace de las suyas y cambia de estación o de temperatura. Otras personas se cansan pronto y cambian de canción o de peso si no están contentas.

…es cuestión de madurez, de capacidad de compromiso, de aprender a empeñar la libertad personal. Ante cuestiones fundamentales de la vida, sólo se deben tomar decisiones si somos conscientes y estamos dispuestos a que sean decisiones que arrastren detrás de ellas toda la personalidad.” [San Josemaría]

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Rafa dice:

    ¡Oye, muy buena entrada! ¡Tiene ritmo! Un saludo

    Le gusta a 1 persona

    1. rms dice:

      Rafa, gracias por tu buena crítica, me alegro de haber podido dar música al texto que no es nada fácil. Saludos

      Me gusta

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